Descuida












Observa entretenida el lejano océano. Sumergida en sus pensamientos. Se siente a gusto, en plena armonía, como hace tiempo no lo hace. El sol se va mezclando con el agua en el horizonte y ella recuerda la última vez que vio algo así de hermoso y comenzó a llorar. Fue con él. La persona que más amo y que ya no está. El dolor vuelve poco a poco con el recuerdo de su amor. Sucede siempre que algo la lleva a pensar en él. El sufrimiento por la pérdida no desaparece. Con los ojos empañados por las lágrimas mira el mar y algo llama su atención. Una botella va flotando en su dirección. La curiosidad la llevo a cogerla. Dentro hay una nota. Un mensaje. Solo había visto algo así en el cine. Saco el pedazo de papel, leyó su contenido y sonrió. Estaría bien. Volvió a poner el mensaje dentro de la botella y lo lanzo al mar. Alguien más encontrará la nota y será feliz tanto como ella. “Te amo” puede ser una frase tranquilizadora.





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