Sorpresa Arruinada





Los latidos del corazón casi no la dejan oír lo que dice. Todo le da vueltas. Levanta la cabeza lentamente. Mira directo a unos ojos azules preciosos. Le sonríen. Observa sus labios y estos también lo hacen. Intenta concentrarse en sus palabras. Está nerviosa desde que encontró en la gaveta de los calcetines una cajita aterciopelada con un diamante dentro.





Comentarios

Entradas populares de este blog

Hasta Siempre, Comandante