Concierto Privado




Las paredes descoloridas. Algunas con escritos mundanos de quienes pasan por allí. La escalera que conduce al piso superior ya no es segura, no si aprecias tu vida. Las ventanas ya no poseen los cristales hermosos que una vez mostraron. Ahora se escuchan en las pisadas de los visitantes. Hojas, papeles, periódicos con viejas fechas llenan el suelo por donde pocos transitan. La habitación vacía muestra el tiempo transcurrido. Un piano es lo único que sobresale, del mismo tono que el resto de la habitación. Aun resuenan entre sus paredes ruinosas el cálido y ausente sonido de sus teclas. Un concierto que ya no volverá a oírse en su desafinado y roto cuerpo.


Comentarios