Mi interior




Se observa en el espejo y comienza a despojarse del maquillaje nocturno. Poco a poco va dejando atrás la persona qué es; la sombra de ojos, el delineador, el color rojo carne de los labios. Al final ve lo que quedó, un hombre, el disfraz que debe llevar para complacer a los demás, para esconderse a sí mismo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Hasta Siempre, Comandante